Accountability es un concepto que vengo escuchando hace varios años en las empresas para las que he trabajado. Quisiera compartir mi perspectiva de este concepto, que cobra especial importancia en el mundo colaborativo de hoy y que a su vez es una competencia fundamental para las empresas que aún no logran instalarlo dentro de su cultura.

Una buena traducción podría ser hacerse cargo, y la pregunta que me surge inmediatamente es ¿De qué?, y yo diría de la gestión individual, de la parte del puzzle que le toca a cada empleado en este rompecabezas que es una empresa, si cada persona puede entender la importancia de su rol para los resultados de la empresa, cumple con excelencia, y trabaja colaborativamente, vamos a tener equipos y organizaciones exitosas.

Otra mirada a este concepto es el hacerse cargo de los errores, esto es muy común en nuestra cultura chilena, y latinoamericana, el error desde pequeños es castigado, entonces la tendencia es a buscar responsables afuera, y las personas tienden a no asumir su responsabilidad en el error. A su vez las empresas no analizan la falta, por lo tanto no obtienen aprendizajes de los errores, información que es muy rica para la gestión de toda empresa, para revisar procesos, innovar y poder reinventarse.

En ambas perspectivas el liderazgo juega un rol clave, tener líderes evolucionados, que tengan la capacidad de transmitir la estrategia de la compañía a sus empleados, y logren que su equipo entienda la importancia de su rol para el logro de los objetivos corporativos y por otro lado le den una espacio al error, desarrollando una cultura de aprendizaje contínuo basado en el análisis de las equivocaciones, de los reclamos, de las propuestas que no se ganan, del cliente que se pierde, y pueda integrarlo como una valiosa fuente de información y aprendizaje, para poder crecer, desarrollarse y lograr generar una cultura de colaboración, confianza e innovación continua.

Ahora miremos que pasaría con las personas, que tienen la oportunidad de trabajar en una cultura donde este concepto está incorporado, tendríamos colaboradores comprometidos, motivados, alineados, que ponen su energía en hacer su trabajo de la mejor manera, que trabajan colaborativamente, y en vez de gastar su energía en justificarse, podrían pasar por este valioso proceso de aprendizaje, donde se pueden parar con menor dificultad en esta zona vulnerable que implica reconocer el error, entender en que se equivocaron, revisar el proceso con su equipo, revisar los factores del fracaso, e incorporarlo sanamente en su desarrollo profesional, lo que implica crecimiento para cada persona, y también para la organización en que está inserto.

Escrito por Lorena Baquedano, Socia de Altaira Consulores